UNIVERSIDAD INCA GARCILASO DE LA VEGA FACULTAD DE INGENIERÍA ADMINISTRATIVA E INGENIERÍA INDUSTRIAL CARRERA PROFESIONAL DE INGENIERÍA ADMINISTRATIVA Factores de vulnerabilidad en caso de desastres y su influencia en la percepción de riesgo en colaboradores del Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento – Lima, 2017 TESIS Presentado por el Bachiller: Ángeles Haro, Jorge Luis Para optar el Título de: INGENIERO ADMINISTRATIVO ASESOR: Lucio Jara Bautista LIMA – PERÚ 2018 ii INDICE PÁGINAS PRELIMINARES Carátula i Indice ii Resumen viii Introducción x CAPITULO I: MARCO TEÓRICO DE LA INVESTIGACION 12 1.1. Marco Histórico 12 1.2. Bases teóricas 15 1.3. Marco Legal 43 1.4. Investigaciones o antecedentes del estudio 43 1.5. Marco conceptual 55 CAPITULO II: EL PROBLEMA, OBJETIVOS, HIPÓTESIS Y VARIABLES 61 2.1. Planteamiento del problema 61 2.1.1. Descripción de la realidad problemática 61 2.1.2. Antecedentes teóricos 63 2.1.3. Definición del problema general y específicos 77 2.2. Objetivos, delimitación y justificación de la investigación 78 2.2.1. Objetivo general y específico 78 2.2.2. Delimitación del estudio 79 2.2.3. Justificación e importancia de estudio 80 2.3. Hipótesis, Variables y Definición Operacional 92 2.3.1. Supuestos teóricos 92 iii 2.3.2. Hipótesis general y específicos 94 2.3.3. Variables, definición operacional e indicadores 97 CAPITULO III: METODO, TECNICA E INSTRUMENTOS 98 3.1. Nivel de investigación 98 3.2. Tipo de investigación 98 3.3. Diseño de investigación 98 3.4. Población 99 3.5. Muestra y muestreo 100 3.6. Técnicas e instrumentos de recolección de datos 100 3.7. Procesamiento de datos 103 CAPITULO IV: PRESENTACION Y ANALISIS DE RESULTADOS 104 4.1. Presentación de resultados 104 4.2. Contrastación de hipótesis 118 4.3. Discusión de resultados 130 CAPITULO V: CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 135 5.1. Conclusiones 135 5.2. Recomendaciones 136 BIBLIOGRÁFIA 138 ANEXOS 141 iv ÍNDICE DE TABLAS Tabla N° 1: En el aspecto legal se tienen las siguientes normas 43 Tabla N° 2: Operacionalización de variables 97 Tabla N° 3: Instrumentos de medición 101 Tabla N° 4: Resultado pregunta 1 104 Tabla N° 5: Resultado pregunta 2 105 Tabla N° 6: Resultado pregunta 3 106 Tabla N° 7: Resultado pregunta 4 107 Tabla N° 8: Resultado pregunta 5 108 Tabla N° 9: Resultado pregunta 6 109 Tabla Nº 10: Resultado pregunta 7 110 Tabla Nº 11: Resultado pregunta 8 111 Tabla Nº 12: Resultado pregunta 9 112 Tabla Nº 13: Resultado pregunta 10 113 Tabla Nº 14: Resultado pregunta 11 114 Tabla N° 15: Resultado pregunta 12 115 Tabla N° 16: Resultado pregunta 13 116 Tabla N° 17: Resultado pregunta 14 117 Tabla N° 18: Resultado contraste general 120 Tabla N° 19: Resultado contraste hipótesis 1 122 Tabla Nº 20: Resultado contraste hipótesis 2 123 Tabla Nº 21: Resultado contraste hipótesis 3 124 v Tabla Nº 22: Resultado contraste hipótesis 4 126 Tabla Nº 23: Resultado contraste hipótesis 5 127 Tabla Nº 24: Resultado contraste hipótesis 6 128 Tabla Nº 25: Resultado contraste hipótesis 7 129 vi ÍNDICE DE FIGURAS Figura N° 01: Barras pregunta 01 104 Figura N° 02: Barras pregunta 02 105 Figura N° 03: Barras pregunta 03 106 Figura N° 04: Barras pregunta 04 107 Figura N° 05: Barras pregunta 05 108 Figura Nº 06: Barras pregunta 06 109 Figura N° 07: Barras pregunta 07 110 Figura Nº 08: Barras pregunta 08 111 Figura Nº 09: Barras pregunta 09 112 Figura Nº 10: Barras pregunta 10 113 Figura Nº 11: Barras pregunta 11 114 Figura N° 12: Barras pregunta 12 115 Figura N° 13: Barras pregunta 13 116 Figura N° 14: Barras pregunta 14 117 vii ÍNDICE DE GRÁFICOS Gráfico N° 01: Configuración de la percepción de riesgo desde la teoría de la acción razonada y la conducta planeada 24 Gráfico N° 02: Percepción de riesgo 26 Gráfico N° 03: Valoración las dos variables 27 viii Resumen La presente tesis titulada “Factores de vulnerabilidad en caso de desastres y su influencia en la Percepción de riesgo en colaboradores del Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento – Lima, 2017”, tiene por objetivo general establecer la relación entre los Factores de vulnerabilidad en caso de desastres y la Percepción de riesgo en colaboradores del ministerio de vivienda construcción y saneamiento – Lima, 2017. La variable Factores de vulnerabilidad en caso de desastres, comprende las dimensiones: Capacitación en desastres, Experiencia previa en desastres, Interés en desastres, Antigüedad laboral, Edad, Género y Ocupación. La variable Percepción de riesgo en colaboradores del Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento, comprende las dimensiones: Voluntariedad de la exposición, Controlabilidad de las consecuencias, Distribución de las consecuencias, Confianza en la institución. Se realizó un estudio de nivel descriptivo no experimental de corte transversal, corresponde a un estudio de tipo “Investigación Básica”, tiene un diseño cuantitativo correlacional. Se ha considerado como población elegible a los colaboradores del Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento de Lima, los cuales son 386 colaboradores. El tamaño global de la muestra se determinó en 30 colaboradores de la sede Lima. El muestreo es no probabilístico. La técnica que se utilizó fue la encuesta y el instrumento ix el cuestionario, un cuestionario para la variable uno y otro cuestionario para la variable dos. Para el análisis de los datos se utilizó la herramienta Microsoft Office Excel 2018 y el software estadístico (SPSS) versión 22, de manera descriptiva e inferencial. Con respecto a la hipótesis general, se determinó la correlación parcial, de la dimensión Factores de vulnerabilidad y Percepción de riesgo de desastres. Ésta fue de: 0.850; y un Valor p = 0.000. Como el valor p = 0.000 < 0.05, se acepta la hipótesis alternativa en la cual se indica que existirían Factores de vulnerabilidad en caso de desastres significativos que determinarían la Percepción del riesgo en colaboradores del Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento. PALABRAS CLAVES: Factores, Percepción, Riesgo, Desastres, Vulnerabilidad. . x Introducción El presente trabajo de investigación está dirigido a reconocer los Factores de vulnerabilidad en caso de desastres que determinan la Percepción del riesgo en los colaboradores del Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento (MVCS) en el año 2017. En este trabajo se estudian algunos Factores de vulnerabilidad en caso de desastres como; la capacitación en desastres, la experiencia previa en desastres, el interés en desastres, la antigüedad laboral, la edad, el género y la ocupación, y su influencia en la Percepción del riesgo en los colaboradores del Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento. El trabajo tiene la siguiente estructura. Capítulo l. MARCO TEORICO DE LA INVESTIGACIÓN: Marco Histórico; Bases teóricas; Marco Legal; Investigaciones o antecedentes del estudio; Marco conceptual. Capítulo II: EL PROBLEMA, OBJETIVOS, HIPÓTESIS Y VARIABLES: Planteamiento del problema; Objetivos, delimitación y justificación de la investigación; Hipótesis, Variables y Definición Operacional. Capítulo III: METODO, TÉCNICA E INSTRUMENTOS: Nivel de investigación, Tipo de investigación; Diseño de investigación, Población, Muestra y muestreo; Técnicas e instrumentos de recolección de datos; Procesamiento de datos. xi Capítulo IV: PRESENTACIÓN Y ANALISIS DE RESULTADOS: Presentación de resultados; Contrastación de hipótesis; Discusión de resultados. Capítulo V: CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES: Conclusiones y Recomendaciones. Asimismo, en el trabajo de investigación se consideran las referencias bibliográficas y los Anexos respectivos, que contribuyen a una mejor comprensión del mismo. 12 CAPITULO I: MARCO TEÓRICO DE LA INVESTIGACIÓN 1.1. Marco Histórico La Comisión Multisectorial de Reducción del Riesgo en el Desarrollo – CMRRD, ha clasificado al Perú como un país con zonas de múltiples peligros (CMRRD, 2004). En particular, y en relación con los eventos de origen natural, la presencia de eventos meteorológicos y de geodinámica externa son los que abundan en el país. La CMRRD señaló que 89 provincias, que involucran el 65% de la población peruana, están calificadas como de muy alto peligro y alto peligro (10 y 79 en cada condición, respectivamente), tomando en cuenta los distintos tipos de peligros que pueden afectar al país. Las 10 provincias con más alto nivel de peligro son Huaylas, Yungay, Carhuaz y Huaraz del departamento de Ancash; Condesuyos, Castilla, Caylloma y Arequipa del departamento de Arequipa; y General Sánchez Cerro y Mariscal Nieto del departamento de Moquegua. Todas ellas son zonas con peligro potencial de derrumbes, huaycos y heladas. En las provincias norteñas además existe peligro de aluviones y aludes, mientras que las del sur son amenazadas más por sismos y sequías. La información existente sobre condiciones de amenazas en el Perú es muy útil para un análisis general del problema. Para un análisis micro espacial, como podría ser el distrital, sin embargo, no sirve, ya que no existen datos sistematizados sobre peligros y probabilidades de ocurrencia. Esto es una limitante para dimensionar de manera específica el problema. Una 13 aproximación a las condiciones de peligro en el país puede brindar el registro de las emergencias atendidas por INDECI cada año y el inventario histórico de desastres de DesInventar. (Von Hesse et al., 2010). Cuando se analizan las emergencias por tipo, se observa que de los fenómenos meteorológicos los más frecuentes son las heladas, inundaciones, lluvias intensas y vendavales; para los de geodinámica interna y externa lo son los sismos y los colapsos de viviendas, respectivamente. Entre las emergencias tecnológicas destacan los incendios urbanos (96% del total de desastres tecnológicos producidos entre 2003 y 2009), es decir siniestros en los que ocurre la destrucción total o parcial de instalaciones, casas o edificios, en los cuales existe una alta concentración de asentamientos humanos, ya sea dentro de ellos o en sus alrededores. (Asociación Iberoamericana de Organismos Gubernamentales de Defensa y Protección Civil, 2000). En cuanto a la distribución de las emergencias a lo largo del año, en el periodo 2003-2009 se evidencia un incremento continuo del ya elevado número de emergencias en los primeros tres meses del año en comparación con el resto de los meses. Esto se debe en gran parte a las inundaciones y lluvias intensas que caracterizan los inicios del año. (Von Hesse et al., 2010) El elemento más importante para el análisis de este tipo de emergencias es determinar el impacto de los eventos presentados, medido como un conjunto de 14 pérdidas en términos de vidas humanas, activos (productivos y no productivos) y de ingresos. Al respecto, información proporcionada por el SINPAD señala que los fenómenos que generan mayores emergencias y mayores daños son los de tipo meteorológico y de geodinámica interna. Como se puede observar, los fenómenos de geodinámica interna (sismos) ocasionan mayores daños en el ser humano (fallecido, herido, damnificado) y en pérdida de viviendas, mientras que los fenómenos de origen meteorológico generan mayores pérdidas en términos de activos productivos (terrenos) y además afectan a las viviendas. “Para dar un ejemplo en cifras absolutas: las emergencias producidas entre los años 2003 y 2009 han destruido 148 011 viviendas a nivel nacional y han afectado a más del triple de ellas”. (SINPAD, 2010). Cabe mencionar que los desastres tecnológicos (incendios urbanos) también causan una elevada cantidad de muertes y heridos; eso debido a que se desencadenan súbitamente, ejerciendo una acción nociva de inmediato, sin posibilitar una preparación de acciones de respuesta. Llama la atención además la cifra elevada de desaparecidos ocasionados por fenómenos meteorológicos y de geodinámica externa. Los tipos de fenómenos causantes son las inundaciones por un lado y aluviones, aludes y huaycos por el otro, los cuales al producirse suelen arrastrar a las personas consigo. 15 “Según información de los últimos 40 años (DESINVENTAR, 2009) los fenómenos que generan mayores pérdidas en términos de condiciones de vida y salud y también de activos, son los sismos, el Fenómeno El Niño (o los eventos que desencadena), las lluvias intensas y las heladas. (Von Hesse et al., 2010). 1.2. Bases teóricas El Riesgo A continuación se citan algunas definiciones de “riesgo”: “El riesgo se relaciona con una situación potencial, que puede presentarse por la ocurrencia de un evento dañino en un contexto de vulnerabilidad social y física ante el mismo. Aunque no existe unanimidad sobre el concepto de riesgo, la mayoría de los expertos coinciden en que el riesgo se refiere a "la probable ocurrencia de daños y pérdidas como consecuencia de la manifestación de un evento físico potencialmente peligroso en un contexto social vulnerable ante el mismo". (Ramirez, 2014, p.30) En otras palabras, el riesgo (R) está en función de la amenaza (A) o peligro y del nivel de vulnerabilidad (V) a que se está expuesto. Uno de los elementos significativos que definen el problema de gestionar el riesgo es que “el riesgo” se puede entender como “un peligro que puede acontecer con una cierta probabilidad en el futuro y del que no 16 comprendemos totalmente sus causas o éstas no se pueden controlar de forma absoluta. (Hart, 2001) Esta concepción es también aplicable a las amenazas naturales ya que el grado de conocimiento que tenemos sobre ellas puede ser variable, pero nunca absoluto. Respecto al grado de control podríamos decir lo mismo, en algunos casos, como los terremotos, no podemos actuar para impedirlos, en otros como las inundaciones consecuencia de una lluvia extrema, tener mayor grado de actuación, no sobre la lluvia, pero sí en cambio sobre que se convierta en una inundación en mayor o menor grado. Para realizar una correcta gestión del fenómeno es fundamental que en la predicción se delimite con precisión el criterio a predecir. (Hart 2001) Roemer (1993) lo define como “la medida de la probabilidad de que ocurra un daño o pérdida”. Avanzando por esa línea, (Cortés, 2000), “es la probabilidad de exceder un valor específico de consecuencias económicas, sociales o ambientales en un sitio particular y durante un tiempo de exposición determinado. En otras palabras, significa la probabilidad de sufrir pérdidas o daños más allá de lo aceptable, en caso de que la amenaza se materialice en un evento real. Se obtiene de relacionar la amenaza con la vulnerabilidad de la comunidad expuesta, y se expresa usualmente mediante la simple ecuación A x V = R (Amenaza x Vulnerabilidad = Riesgo): Si una comunidad está expuesta a una amenaza, y además es vulnerable ante ella, está en riesgo. (tomado de https://es.calameo.com/read/003666121a4478a525c4c) https://es.calameo.com/read/003666121a4478a525c4c 17 Factores Generadores de Riesgo De esta relación se construyen las vulnerabilidades tanto de los ecosistemas como de las comunidades. Amenazas Naturales Asociadas a fenómenos meteorológicos, geotectónicos, biológicos e hidrológicos, potencialmente peligrosos, tales como sismos, inundaciones (por regímenes normales de precipitación y escorrentía), erupciones volcánicas, huracanes, tormentas tropicales, etc. Por su propia naturaleza, las amenazas de origen natural no son controlables por el hombre, en el sentido que no es posible evitar su ocurrencia ni mitigar su magnitud en términos de la energía liberada, y en algunos casos no es posible determinar su ocurrencia específica. Amenazas Socio-naturales Corresponde a fenómenos comúnmente identificados como naturales, tales como las inundaciones o los deslizamientos, pero cuya ocurrencia o intensidad se debe total o parcialmente a procesos de degradación ambiental. Las amenazas socio naturales surgen de una inadecuada relación hombre- naturaleza y están asociadas a procesos insostenibles de intervención humana sobre los ecosistemas. Amenazas Antrópicas Están relacionadas a procesos de modernización, industrialización, desindustrialización, desregulación industrial y manipulación de desechos 18 o productos tóxicos. Todo cambio tecnológico, así como la introducción de tecnología nueva o temporal, puede tener un papel en el aumento o disminución de la vulnerabilidad de algún grupo social frente a un potencial evento natural o socio natural potencialmente peligroso. (Predecan, 2006, p.18) La Gestión del Riesgo Definición.- La gestión del riesgo se interesa principalmente según Narváez (2009): “en la previsión, reducción y control de los factores de riesgo que pongan en peligro a las diferentes comunidades, por lo que pretende crear pautas, políticas, estrategias y acciones de intervención orientadas a prevenir la generación de riesgos, a reducir los existentes y a mitigar sus potenciales efectos. Su implementación pretende ser a nivel global, integral, sectorial y macro-territorial hasta lo local, lo comunitario y familiar, de tal modo que abarque a la comunidad en toda su magnitud y en consecuencia se pueda tener un control de las variables que potencialmente puedan afectar”. La gestión del riesgo es una herramienta utilizada para prevenir desastres, y a ella se incluyen visiones económicas sobre el desarrollo de un país, donde el riesgo es visto como una posibilidad de pérdida, por lo que la meta de la gestión, en este caso, es mitigar dichas pérdidas y aprovechar los beneficios que las experiencias dejan. (Eger y Aquino, 2006; p. 87). 19 Áreas de actuación de la Gestión del Riesgo Existen tres áreas de actuación de la gestión del riesgo que permiten tener orden e intervención focalizada respecto a lo que se quiere trabajar y, asimismo, garantizar el desarrollo de las comunidades respecto al riesgo de desastre. Lo prospectivo, lo correctivo y lo reactivo conforman las áreas en las que trabaja la gestión del riesgo. Por su importancia e interés que despierta en el presente escrito sólo se describirán las características y aspectos fundamentales del área prospectiva. (Morales, 2014, p.6)”. Lo prospectivo de la gestión del riesgo pretende analizar, medir y predecir las prácticas, fenómenos y situaciones que estén contribuyendo para que se presente un desastre, por lo tanto, comprende el futuro para influenciarlo y manipular las prácticas que permitan garantizar que el riesgo no aparezca o que por lo menos se pueda reducir. Asegurándolo así, Narváez (2009) “propone que son las prácticas enfocadas a garantizar que el riesgo y sus factores no se consoliden en el territorio, y por ende no puedan afectar a la comunidad; de tal modo que las intervenciones deben ser direccionadas a la mitigación y reducción del riesgo frente a situaciones, prácticas o acciones que sean potencialmente peligrosas”. 20 Componentes Tomando como referencia la tesis “Elaboración de un Plan de Emergencia y Desarrollo e Implementación del Plan de contingencia, ante el Riesgo de un incendio en el palacio del muy ilustre Municipio de Guayaquil”. Ing. Ramírez Ponce, Juan Antonio. Universidad de Guayaquil, tenemos: i) Prevención: evitar que se generen situaciones de riesgo (proceso que parte de la identificación del riesgo potencial mediante percepción y evaluación y se toman medidas anticipadas para evitar que el riesgo se consolide). ii) Mitigación: corregir o reducir el riesgo (disminuir la vulnerabilidad y aumentar la resiliencia, se realiza con base en el riesgo que ya existe). La reducción del riesgo abarca no solo su dimensión "física", sino que incluye aspectos sociales, políticos y económicos; en este sentido, la Transferencia del riesgo, como el componente de la Gestión del Riesgo que busca transferir el costo de reposición asociado a las pérdidas entre un número de ciudadanos más grande que los directa y mayormente expuestos, es considerada una medida de reducción o mitigación del riesgo. iii) Preparación y atención: manejo de las emergencias, preparativos, planificación y protocolos de respuesta, coordinación institucional para el manejo eficiente de situaciones de desastre (no se actúa sobre el riesgo, no se reduce el nivel de exposición física). iv) Rehabilitación y reconstrucción: gestión post-desastre, que busca restablecer los flujos normales de los que depende el desarrollo social y económico. En muchos casos la rehabilitación y la reconstrucción son procesos de creación de condiciones de 21 seguridad inexistentes antes de la ocurrencia del fenómeno natural o socio natural detonante. (2014. p. 30-31) La Percepción del Riesgo Definición La Percepción es la: “Función psíquica que permite al organismo, a través de los sentidos, recibir y elaborar las informaciones provenientes del exterior y convertirlas en totalidades organizadas y dotadas de significado para el sujeto”. (PsicoActiva, 2002). En otras palabras, es el proceso seguido por la información proveniente del medio, desde que la capturamos con los sentidos, la evaluamos, clasificamos, distribuimos en nuestro sistema nervioso central hasta que producimos una reacción, y eventualmente, la archivamos para recuperarla después. De otro lado, según Douglas (1996), tomando como referencia la tesis “Identificación y Percepción del Riesgo Laboral en la Carpintería”. Perla Edith Sánchez Córdova. Universidad de Montemorelos, N. L., el estudio de la percepción de riesgo está definido por tres disciplinas: a) la aproximación técnica, que va del análisis del riesgo al análisis de la percepción; asume que el público desea conocer los hechos y estos, una vez presentados con claridad, se convencerán de la inocuidad o riesgo b) la aproximación ecológica, que permite comparar entre los peligros observados y los reales, definiendo los peligros como causas de muerte o pérdida en un ambiente donde diferentes sectores del público hacen 22 frente y se adaptan de forma sucesiva a los diversos peligros. Esta contribución deja espacio para la percepción como una normativa de algo que podría ser mejorado y, c) la aproximación de la ciencia cognitiva basa su estudio en la teoría del comportamiento racional, donde el actor individual es la unidad de análisis además de incluir los procesos sociales implicados en la formación de conceptos. (2015, p. 14-15) La Percepción de Riesgo enfocado desde diferentes teorías Cuando revisamos la literatura científica en relación con la percepción de riesgo, observamos que gran parte de los modelos se desarrollan en el marco psicosocial cognitivo. Entre los más destacados habría que mencionar el Modelo de Creencias de Salud (Hochbaum, 1958; Rosenstock, 1974), la Teoría de la Acción Razonada (Ajzen y Fishbein, 1980; Fishbein, 1967, 1980; Fishbein y Ajzen, 1972, 1975, 2009, 2010), la Teoría de la Conducta Planeada (Ajzen, 1985, 1988, 2001, 2006, 2008), la Teoría de la Motivación Protectora (Harris, 1996; Harris y Middleton, 1994; Prentice-Dunn y Rogers, 1986; Rogers, 1975, 1983, 1985). Configuración de la percepción de riesgo desde el modelo de creencias de salud. A partir de las formulaciones de Rosentock (1974) el Modelo de Creencias de Salud (MCS) se consolidó como uno de los más potentes y utilizados para estudiar la conducta de salud a partir de la predicción del comportamiento. El modelo se fundamenta en la explicación y predicción 23 de los comportamientos saludables que se generan en función de una serie de creencias que las personas elaboran a partir de acontecimientos relacionados con la salud. Se centra en la decisión bajo incertidumbre, persiguiendo la evitación o decremento de las conductas de riesgo de salud, intentando aumentar al máximo los comportamientos de protección. Para ello tendrán que interactuar diferentes elementos que conseguirán que una persona persiga un comportamiento saludable o uno de riesgo, según la cantidad de motivación por mantenerse sano y cómo perciba algunas creencias (Medina y León, 2004; Valencia, Londoño, Amézquita, Cortés, Guerra, Hurtado y Ordoñez, 2009): • La susceptibilidad o vulnerabilidad con que el sujeto percibe la probabilidad de enfermar. • La gravedad percibida de las posibles consecuencias en caso de enfermar, es decir, si el proceso de enfermedad será lo suficientemente importante como para repercutir en su vida. • Los beneficios y costes percibidos en función de que pueda reducir los riesgos de salud adoptando conductas saludables y que las barreras psicológicas, físicas, sociales, etc., sean minimizadas. Siguiendo el Modelo de Creencias de salud, podríamos reajustar la configuración del concepto de percepción de riesgo (Ver Figura) 24 Gráfico N: 01 Configuración de la percepción de riesgo desde la teoría de la acción razonada y la conducta planeada. Desde los planteamientos más clásicos de la teoría de las actitudes, el concepto de actitud se ha enmarcado en el ámbito social dado que surge de la interrelación entre el sujeto y su entorno. A partir de la década de los sesenta del pasado siglo aparecen los denominados ‘modelos de componente único afirmando que solamente existe un componente en la actitud, el que se determina como evaluativo. Desde esta orientación las teorías de la Acción Razonada y la Conducta Planeada, tuvieron como planteamiento primario intentar dar una explicación empírica al comportamiento social, y posteriormente se derivaron al estudio de la 25 conducta de salud, siendo uno de los objetos de estudio la prevención del consumo de tabaco y alcohol (Medina y León, 2004). La Teoría de la Acción razonada persigue la predicción del comportamiento a través de la norma subjetiva y las actitudes, medidas mediante la intención. Siguiendo este esquema podríamos configurar la percepción de riesgo incluyendo los elementos de la teoría donde el desarrollo subjetivo estaría mediado por la evaluación de las consecuencias del riesgo, las actitudes dirigidas hacia el riesgo, la percepción de riesgo de los demás y la norma subjetiva (Ver Figura). Gráfico N: 02 Percepción de riesgo Configuración de la percepción de riesgo desde la teoría de la motivación protectora La Teoría de la Motivación Protectora de Rogers (1975, 1983, 1985) 26 y Harris y Middleton (1994) parte de la premisa básica de que el miedo a las consecuencias mediatiza el comportamiento final de las personas, motivándolas a buscar medidas de protección. Según Medina y León (2004), la teoría afirma que podemos aumentar significativamente la intención de mantener una conducta de salud si conseguimos infundir el suficiente miedo en el sujeto, siempre y cuando le demos también salidas posibles y eficaces para evitar el proceso de enfermedad. Una vez que el sujeto está motivado hacia la protección los comportamientos que lleve a cabo irán en consonancia con la evitación del riesgo. Las variables fundamentales que determinan la motivación de la protección son dos: • La valoración de la amenaza que está en función de la capacidad de adaptación a la amenaza menos la cantidad de amenaza recibida y el grado de vulnerabilidad del sujeto hacia esa amenaza. • La valoración de la respuesta de afrontamiento, que está en función de la eficacia de la respuesta y la autoeficacia menos los costes adaptativos. Para configurar una propuesta del concepto de percepción de riesgo desde esta teoría, introducimos la mediación de la motivación protectora en el desarrollo subjetivo y en la valoración las dos variables fundamentales del modelo (Ver Figura). 27 Gráfico N: 03 Valoración las dos variables El Riesgo de Desastre Desastre Una seria interrupción en el funcionamiento de una comunidad o sociedad que ocasiona una gran cantidad de muertes al igual que pérdidas e impactos materiales, económicos y ambientales que exceden la capacidad de la comunidad o la sociedad afectada para hacer frente a la situación mediante el uso de sus propios recursos. (Terminología sobre reducción de riesgo de desastre. Naciones Unidas. 2009). Si bien los desastres se clasifican de acuerdo al origen del peligro que lo genera (natural o inducidos por el ser humano), son las condiciones de vulnerabilidad y 28 las capacidades de la sociedad afectada las que determinan la magnitud de los daños. Es por eso que un sismo de la misma intensidad puede destruir un edificio de cuatro pisos en el Perú y no afecta a un edificio de 50 pisos en Japón (uso de la microzonificación sísmica, sistemas constructivos entre otros). En consecuencia, los desastres no son naturales sino por el contrario, son la resultante de un proceso de construcción de condiciones de vulnerabilidad causados por el hombre y de un desarrollo inadecuado e insostenible en el tiempo. Todo desastre tiene una expresión territorial definida, que puede variar entre lo local hasta cubrir grandes extensiones de un país, la cual no siempre coincide con una delimitación jurisdiccional. Además, el territorio donde ocurre un desastre no necesariamente es el mismo espacio donde se generaron los factores causales del riesgo. Por ejemplo, la contaminación de la parte alta de una cuenca, causada por una empresa que arroja sus desechos en el río, constituye un riesgo para las comunidades ubicadas cerca de la fuente de contaminación, pero también para las comunidades que viven en la parte baja de la cuenca. Sin un manejo integrado de las cuencas, mediante coordinaciones entre gobiernos locales, sociedad civil, empresas, etcétera, para prevenir y mitigar el riesgo de desastre y favorecer la protección del medioambiente, el riesgo se desplaza hacia zonas que no lo generan. Peligro Un peligro es la probabilidad de ocurrencia de un fenómeno natural o inducido por el ser humano, potencialmente dañino, para un periodo 29 específico y una localidad o zona conocida. Se identifica, en la mayoría de los casos, con el apoyo de la ciencia y la tecnología. Se pueden clasificar en: - Peligros de origen natural, que se explican por procesos dinámicos en el interior (por ejemplo, terremoto, tsunami) o en la superficie de la Tierra (por ejemplo, deslizamientos), por fenómenos meteorológicos y oceanográficos (como el Fenómeno del Niño) o biológicos (como las plagas) - Peligros inducidos por la actividad del ser humano (por ejemplo, incendios, derrames, explosiones, etcétera). En el Perú, los peligros más frecuentes son de origen natural, como la probabilidad de las inundaciones, aluviones, deslizamientos, heladas, sequías y terremotos. Sin embargo, en los últimos decenios vemos que la actividad del ser humano (contaminación, deforestación, desarrollo industrial) tiene consecuencias sobre el comportamiento del clima, agravando y haciendo más frecuentes e impredecibles los eventos. En la interacción de la naturaleza con la acción humana aparecen amenazas al ambiente. Ejemplo de ello son las inundaciones y deslizamientos resultantes de los procesos de deforestación y degradación o deterioro de cuencas, erosión costera por la destrucción de manglares e inundaciones urbanas por falta de adecuados sistemas de drenaje. Los cambios en el ambiente y las nuevas amenazas que se generarán con el Cambio Climático Global son el ejemplo extremo de las amenazas. (Caritas del Peú, 2009, p.18-20) Vulnerabilidad y capacidad La vulnerabilidad es el grado de resistencia y/o exposición de un elemento frente a la ocurrencia de un peligro. Puede ser física, social, económica, cultural e 30 ideológica, institucional y política, o de otro tipo. Se refiere a una serie de características que predisponen a una persona, un grupo o una sociedad a sufrir daños frente al impacto de un peligro y que dificultan su recuperación. Esos factores de vulnerabilidad pueden revertirse en capitales o recursos, a través del fortalecimiento de los medios de vida, entendido como la combinación de todas las fortalezas y recursos disponibles dentro de una comunidad o sociedad que puedan reducir el nivel de riesgo o los efectos de un desastre. El desarrollo de las capacidades permite reforzar los medios de vida y aumentar la protección de dichos medios ante la ocurrencia de un evento peligroso. Vulnerabilidad y capacidad son las dos caras de una misma moneda. Composición de un desastre Para hablar de desastre es importante remitirse a su composición, ya que el desastre no se puede ver como un evento aislado que ocurre espontáneamente en un territorio, sino que está constituido por situaciones que lo preceden. Por ello es necesario mencionar primero la amenaza, que juega un papel primordial en el inicio de lo que desencadenara después, ya que sin amenaza no puede existir el desastre. La amenaza consiste en desequilibrios y contradicciones en el entorno, es lo que va a desencadenar todo un factor externo que puede estar representando un potencial de ocurrencia; esta puede ser natural, socio-natural o antrópica. Se habla de natural cuando un fenómeno de la naturaleza es potencialmente peligroso para los humanos, por ejemplo, la erupción de un volcán o un sismo, que evidentemente pueden afectar a la población que se encuentre cerca del lugar del evento. Diferente de la 31 amenaza natural, se menciona la socio-natural que corresponde a las manifestaciones naturales pero como consecuencia de las manipulaciones humanas, por ejemplo la deforestación, la contaminación atmosférica, la minería subterránea, que de alguna forma afectan a la naturaleza y desencadenan eventos que pueden poner en peligro a la humanidad, y por último, se encuentra la amenaza antrópica que consiste en todas las manifestaciones humanas que son potencialmente peligrosas, como por ejemplo, el transporte de químicos, explosiones o accidentes tecnológicos o industriales (Narváez 2009). Por otro lado, la vulnerabilidad también es un aspecto importante a la hora de hablar de desastres, ya que consiste en el grado de exposición que tienen los seres humanos frente a la amenaza. Cuando se habla de la presencia de una amenaza y además de la vulnerabilidad, ya se puede hablar de la existencia de un riesgo de daño a la población, por ejemplo, riesgo por deslizamiento o riesgo de sismo. (Tomado de http://ridum.umanizales.edu.co:8080/xmlui/handle/6789/1770) Riesgo de Desastre En primer lugar, se tiende a definir el riesgo como: “la probabilidad de la ocurrencia de un evento físico dañino”. Esta definición pone énfasis en la amenaza o el evento físico detonador del desastre. En segunda instancia, está la definición de riesgo de desastre que rescata lo social y lo económico y tiende a plasmar una definición como la siguiente: “el riesgo de desastre comprende la probabilidad de daños y pérdidas futuras asociadascon la ocurrencia de un evento físico dañino”. 32 O sea, se pone énfasis en los impactos probables y no en la probabilidad de ocurrencia del evento físico como tal. El riesgo es una condición latente que, al no ser modificada o mitigada a través de la intervención humana o por medio de un cambio en las condiciones del entorno físico-ambiental, anuncia un determinado nivel de impacto social y económico hacia el futuro, cuando un evento físico detona o actualiza el riesgo existente. Este riesgo se expresa y se concreta con la existencia de población humana, producción e infraestructura expuesta al posible impacto de los diversos tipos de eventos físicos posibles, y que además se encuentra en condiciones de “vulnerabilidad”, es decir, en una condición que predispone a la sociedad y sus medios de vida a sufrir daños y pérdidas. El nivel del riesgo estará condicionado por la intensidad o magnitud posible de los eventos físicos, y el grado o nivel de la exposición y de la vulnerabilidad. Los eventos físicos y la vulnerabilidad son entonces los llamados factores del riesgo, sin los cuales el riesgo de desastre no puede existir. A la vez, es necesario reconocer que no todo nivel de riesgo de daños y pérdidas puede considerarse riesgo de desastre. Habrá niveles y tipos de riesgo que sencillamente no anuncian pérdidas y daños suficientes para que la sociedad entre en una condición que sea denominada “desastre”. La noción de desastre exige niveles de daños y pérdidas que interrumpen de manera significativa el funcionamiento normal de la sociedad, que afectan su cotidianeidad. Así, puede haber riesgo sin que haya desastre, sino más bien niveles de daños y pérdidas 33 manejables, no críticas. Bajar el nivel de daños probables a niveles aceptables o manejables será una de las funciones más importantes de la gestión del riesgo de desastre. Tomado de http://www.comunidadandina.org/predecan/doc/libros/PROCESOS_ok.pdf, p. 9) Gestión de Riesgo de Desastre La Gestión del Riesgo de Desastre, como concepto central de la discusión en torno a la intervención en el riesgo y desastre, data esencialmente de la última mitad de los años noventa del siglo pasado y, desde entonces, ha reemplazado en muchos lugares las nociones de Manejo, Gestión o Administración de Desastres, tan comunes desde los años sesenta en adelante. El mero cambio de terminología, sin entrar en el fondo de las distinciones sustanciales, ilustra cómo el eje de análisis y preocupación ha pasado del desastre mismo (el daño y la pérdida) hacía el riesgo, la potencialidad de daño y pérdida, con lo cual se abrió espacio para mayores consideraciones sobre los procesos de prevención y mitigación del riesgo, a diferencia de la respuesta a desastres ya ocurridos y los procesos posteriores de reconstrucción. Su uso como noción y para describir un proceso y conjunto de prácticas particulares relacionados con gobierno y sociedad civil, data esencialmente del periodo posterior al impacto del Huracán Mitch en Centroamérica. Ese singular evento sirvió para revelar una serie de aspectos del riesgo y desastre fuertemente relacionados con los procesos de desarrollo y marginación de la población pobre, incluyendo los procesos severos de degradación ambiental que sufrieron http://www.comunidadandina.org/predecan/doc/libros/PROCESOS_ok.pdf 34 en el periodo post guerra y que contribuyó sustancialmente a la creación de nuevas amenazas en la sociedad. La vinculación del proceso de gestión con la problemática del desarrollo y su gestión será el factor definitorio de lo que se desarrollaría como el proceso y la práctica de la gestión del riesgo en la primera década del nuevo siglo. Aquí se debe reconocer desde el principio que a veces cada quien define e interpreta la gestión de riesgo a su antojo. Pero, al final de cuentas, su desarrollo como concepto y noción, para captar la esencia de una serie de procesos y acciones particulares, tuvo un origen, un desarrollo y un fin específico independiente del uso que cada quien quiere hacer del mismo. Tomado de http://www.comunidadandina.org/predecan/doc/libros/PROCESOS_ok.pdf, p. 33) Entre estas interpretaciones distintas se incluyen aquellos que quieren ver en la gestión del riesgo una alusión a lo que se llamaba la prevención y mitigación de desastres. Esto no es correcto, ya que la gestión se fundamenta en el riesgo y este concepto está presente en todos los ámbitos del proceso, incluyendo los momentos pre y post impacto del fenómeno potencialmente peligroso. Con esto se establece una primera aproximación a la definición de la gestión del riesgo: “Se trata de un proceso que tiene como objetivo reducir y controlar los factores de riesgo de desastre en todo momento del continuo de riesgo (los cuatro hitos fundamentales del proceso riesgo–desastre que caracterizan el movimiento y desarrollo del riesgo en el tiempo y en el espacio)”. http://www.comunidadandina.org/predecan/doc/libros/PROCESOS_ok.pdf 35 Objetivo de la Gestión del Riesgo de Desastre El objetivo de la Gestión del Riesgo de Desastres es reducir los factores subyacentes de riesgo y prepararse e iniciar una respuesta inmediata en cuanto el desastre golpea. Las acciones de la GRD en la fase pre-desastre apuntan a fortalecer las capacidades y la resiliencia de los hogares y comunidades para proteger sus vidas y sus medios de vida, a través de medidas para evitar (prevención) o limitar (mitigación) los efectos adversos de las amenazas y para proporcionar sistemas de alerta temprana de amenazas que sean oportunos y confiables. En la fase de respuesta, las comunidades y agencias de socorro se centran en salvar vidas y propiedades y en proporcionar alivio. En la fase post-desastre, el foco está en la recuperación y rehabilitación. En realidad, el cambio entre estas fases es fluido, en particular, entre las etapas en donde las comunidades van desde la rehabilitación al desarrollo, integrando aspectos de mitigación de amenazas en sus actividades para el desarrollo. (Fao, 2009, p. 8) Enfoque de la Gestión del Riesgo de Desastres El enfoque de la gestión del riesgo es relativamente joven. Hasta fines del siglo XX el concepto que dominaba en los campos del pensamiento y de la acción en las políticas públicas y de los planificadores del desarrollo, era el de desastres. El desastre era percibido como inevitable y natural, ante el cual solo es posible anticiparse, preparándose para enfrentarlo y mitigarlo (= reducir los efectos de un desastre), antes, durante y después. 36 En otras palabras: se gestionaba el desastre. En la década de los 90 se comenzó a cuestionar el enfoque de gestión de desastres por colocar al fenómeno natural peligroso como factor causal del desastre y sin considerar los procesos sociales, económicos y ambientales que llevan a su desencadenamiento. Aparecen los conceptos de vulnerabilidad e imprevisión humana en la explicación de la generación del desastre. Se constató que la gestión del desastre conduce a la reconstrucción de las condiciones de vulnerabilidad existentes al ocurrir el desastre. (GIZ, 2011). Esta definición contiene dos ideas fundamentales: por un lado, la gestión como proceso y por el otro, la gestión para reducir vulnerabilidad y para evitar la generación de nuevas. Toma como base la noción social del riesgo, que requiere del análisis de las causas y consecuencias de los desastres, con el fin de promover acciones que repercutan en los procesos sociales, de tal manera que la gestión del riesgo se incluya como parte de la planificación del desarrollo (Lavell, s/f). ”, es definida como “el proceso sistemático de utilizar directrices administrativas, organizaciones, destrezas y capacidades operativas para ejecutar políticas y fortalecer las capacidades de afrontamiento, con el fin de reducir el impacto adverso de las amenazas naturales y la posibilidad de que ocurra un desastre”. ( EIRD (2009b) Al respecto, existen tres tipos de acciones dentro de la gestión del riesgo. También son llamados los componentes de la gestión del riesgo: 37 Gestión correctiva del riesgo Debe mencionarse que la provisión de planes de emergencia a veces también es incluida en lo que se denomina la gestión de emergencias (gestión reactiva, gestión para la respuesta ante desastres), que es un tercer tipo de intervención.: Se trata de actuar sobre el riesgo ya existente, que puede afectar a la población y sus medios de vida (incluida la infraestructura). La idea de las intervenciones es reducir o mitigar los distintos niveles de riesgo existentes (EIRD, 2009b; Lavell, 2008). Este tipo de intervenciones se manifiestan en la búsqueda de soluciones para las manifestaciones externas de los desastres: ubicaciones inseguras, zonas de pendientes inseguras por deforestación, edificios inseguros, desconocimiento de las características del entorno, entre otros. Para solucionar estos problemas se utilizan medidas estructurales como reubicación de viviendas, la reconstrucción o adaptación de edificaciones vulnerables, recuperación del medio ambiente degradado, la construcción de diques, la limpieza de canales y la provisión de planes de emergencia. No obstante, aunque se disminuye el riesgo, este tipo de intervenciones no dan solución a las causas originales del problema. Gestión prospectiva del riesgo “Se trata de incorporar los factores para reducir el riesgo en la planificación del desarrollo (lo cual se traduce en proyectos). La idea es anticiparse al riesgo futuro”. (Lavell, 2008). Según la EIRD (2009b) “la gestión prospectiva puede entenderse como: las “actividades de gestión que abordan y buscan evitar el aumento o el desarrollo de nuevos riesgos de desastres”. 38 Existe una serie de mecanismos para ejercer control sobre el riesgo futuro que involucra el desarrollo de políticas, herramientas y capacidades en la sociedad civil. A continuación, se mencionan algunos: - Introducción de normatividad que garantice que en todo proyecto de inversión se analicen sus implicaciones en términos de riesgos nuevos. - Creación de normatividad sobre el uso del suelo urbano y rural que garantice la seguridad de las inversiones y las personas. Son claves los planes de ordenamiento territorial. - Búsqueda de usos productivos alternativos para terrenos peligrosos. - Impulso a la normativa sobre el uso de materiales y métodos de construcción que sean accesibles para la población de bajos recursos y seguros. - Fortalecimiento de los gobiernos locales en el análisis de condiciones de vulnerabilidad e implementación de soluciones viables. - Procesos continuos de capacitación de sectores de la población que inciden en la creación del riesgo y en la sensibilización sobre los mismos: pobladores, municipios, sector privado, educadores, prensa, instituciones del gobierno, ONG, organismos de cooperación internacional, etc. - Instrumentación de esquemas de uso de los ecosistemas y recursos naturales, que garanticen la productividad y la generación de ingresos en condiciones de sostenibilidad ambiental. 39 - Reforma de currículos escolares y universitarios para que consideren de forma holística la problemática del riesgo en la sociedad, sus causas y posibles mecanismos de control, y no solamente cómo preparase y responder en casos de desastre. - Fomento de una cultura global de seguridad o de gestión continua de riesgo que promueva “ascensores” entre las iniciativas y necesidades sentidas a nivel local y los formuladores de políticas en el nivel regional y nacional”. (MEF-DGPM, 2006 Gestión reactiva del riesgo o gestión de emergencias Se trata de “La organización y la gestión de los recursos y las responsabilidades para abordar todos los aspectos de las emergencias, especialmente la preparación, la respuesta y los pasos iniciales de la rehabilitación (EIRD, 2009b). Las acciones para la gestión reactiva incluyen la elaboración de planes y de sistemas de alertas tempranas y disposiciones institucionales para comprometer y guiar los esfuerzos del gobierno, de las organizaciones no gubernamentales, de las entidades voluntarias y de las agencias privadas de forma coordinada e integral para responder a todas las necesidades relativas a una emergencia. (EIRD, 2009b). El enfoque de la gestión del riesgo incluye entonces una mirada desde y acciones en el marco de estos tres componentes. El enfoque combate el sesgo que generalmente se tiene hacia la parte de emergencias. En la literatura se le encuentra por tanto también como enfoque de gestión integral del riesgo. 40 El objetivo de la gestión del riesgo es reducir y controlar el riesgo, para lo cual hay que desarrollar un conjunto de acciones que afecten los factores que explican la vulnerabilidad, es decir se busca reducir la exposición, la fragilidad y/o incrementar la resiliencia. Estas acciones se denominan medidas de gestión del riesgo y que la EIRD (2010) define como “aquellas medidas tomadas para contrarrestar y/o reducir el riesgo de desastres. Frecuentemente comprenden medidas de ingeniería (estructurales) pero pueden también incluir medidas no estructurales”: i. Medidas estructurales ii. Cualquier construcción física para reducir o evitar los posibles impactos de las amenazas, o la aplicación de técnicas de ingeniería para lograr la resistencia y la resiliencia de las estructuras o de los sistemas frente a las amenazas. Medidas no estructurales. A la luz de lo expuesto, se resume que la vulnerabilidad es un elemento constitutivo del riesgo de desastre y que la gestión del riesgo es la estrategia operativa para minimizar los daños y las pérdidas potenciales. 41 1.3. Marco Legal. Tabla N: 01 En el aspecto legal se tienen las siguientes normas NORMA SUMILLA FECHA Ley Nº 29664 Ley de Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres 18/02/2011 Decreto Supremo Nº 048-2011-PCM Reglamento de la Ley del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres 25/05/2011 Decreto Legislativo N° 1200 Decreto Legislativo que modifica entre otros losArtículos 12 y 14 de la Ley N° 29664, Ley que crea el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres 22/09/2015 Fuente: Elaboración propia 1.4. Investigaciones o antecedentes del estudio A continuación, se mencionan algunas tesis desarrolladas y que tienen relación con el tema a desarrollar: Investigaciones Nacionales Mendoza Arana Pedro Jesús, (2005), en el trabajo de investigación “Estudio de investigación sobre la percepción del riesgo en una región de pobreza, escenario sierra: El caso de los deslizamientos en Huancavelica” con el objetivo de identificar la percepción del riesgo y de la vulnerabilidad ante desastres por parte de poblaciones pobres en el Perú. Se seleccionó como desastre trazador los deslizamientos, y como zona de campo, las localidades de Izcuchaca y Acostambo, en el Departamento de Huancavelica, Perú. 42 Se encontró una alta percepción del riesgo, en el orden del 75.5% que presentaría una asociación inversa con el nivel de instrucción. Se verificó que la percepción de vulnerabilidad a los deslizamientos es alta, en el orden del 90% de los encuestados. Se ha demostrado una asociación estadísticamente significativa entre el haber sido afectado en su entorno cercano por los deslizamientos, y la percepción de vulnerabilidad. También concluye que es importante desarrollar algún mecanismo de escucha y respuesta a reclamos sociales relacionados a factores de riesgo de desastres, para prevenir la aparición de medidas de fuerza o violencia por parte de la población. Endo Sergio, Vásquez Tania, Zavala José e Fuentes Iris (2008), en el artículo “Características del personal del Hospital de Emergencias José Casimiro Ulloa y nivel de conocimiento de medidas de acción durante sismo”, de la Revista Peruana de Epidemiología, destaca que el 50.81% de la población encuestada fueron varones, y 49.19% fueron mujeres. El 61.4% de la población tiene un nivel de conocimiento medio de las medidas. El 13.01% de los entrevistados está totalmente capacitado. Se encontró asociación entre nivel de conocimientos y actividad laboral y concluyen que el personal asistencial tiene mayor nivel de conocimientos que el personal administrativo. El haber recibido capacitación, el mayor tiempo de servicio y la participación en simulacros no muestra un mayor nivel de conocimientos en las medidas de acción a tomar durante sismo. 43 Neuhaus Wilhelm Sandra (2013), en su tesis “Identificación de Factores que limitan una implementación efectiva de la Gestión del Riesgo de Desastres a nivel local, en distritos seleccionados de la Región de Piura”, la misma que tiene como finalidad brindar insumos en el marco de la nueva ley, así como proponer ideas para medidas orientadas a fortalecer la gestión del riesgo de desastres a nivel local. En este sentido se investigaron algunos factores que limitan una implementación efectiva de la gestión del riesgo de desastres a nivel local, específicamente en tres distritos altamente expuestos a fenómenos naturales extremos de la región de Piura. La investigación se desarrolló en forma de estudios de caso y se emplearon métodos cualitativos – entrevistas semi-estructuradas, pruebas de conocimientos y revisión documental - para recoger la información. Los grupos que se entrevistaron fueron los funcionarios encargados del tema gestión del riesgo, los alcaldes distritales y algunos expertos. Según los resultados que arroja este estudio existe una pobre implementación de la gestión del riesgo de desastres en los distritos. Una de las principales causas es que no todos los componentes del enfoque se encuentran igualmente institucionalizados. Para la gestión reactiva (preparación y atención ante situaciones de desastres) se cuenta con una unidad encargada, con reglas de operación, con un presupuesto -aunque no sea muy alto-, lo cual no sucede con los componentes de la gestión del riesgo prospectiva (prevención) y correctiva. Sin embargo, el componente reactivo tampoco está lo suficientemente institucionalizado como para ser eficaz. El marco normativo precisa una regulación y en el anterior sistema, los actores no asumían sus responsabilidades y facultades según lo establecido. Las reglas 44 de juego tampoco se encuentran reforzadas con ordenanzas a nivel local, los mecanismos de coordinación son deficientes y no existe un sistema de reportes e información entre los diferentes niveles del estado. Se recomienda, por último; a) Capacitar más, sobre todo a los gobiernos locales más alejados. Se necesita fortalecer la comprensión de los conceptos de la gestión del riesgo prospectiva y correctiva. Siendo el gobierno regional, según la nueva ley que crea el SINAGERD, la instancia capacitadora, se sugiere además que a este nivel se fortalezcan las capacidades de transmitir conocimientos. b) Implementar mecanismos de estímulo-sanción para “aumentar” el interés político en los temas de la gestión del riesgo prospectiva y correctiva, induciendo a los decisores políticos a optar por trabajar más estratégicamente y enfocado en el desarrollo sostenible de la localidad. c) Incorporar el tema en los planes de desarrollo locales, reforzando con objetivos, indicadores y metas concretas: para lograr un mayor grado de institucionalización del enfoque de gestión del riesgo se propone transversalizarlo en el sentido que todo proyecto de inversión tenga que realizar un análisis de las implicancias en términos de riesgos. d) Implementar un sistema de información que cubra las necesidades de información de todos los niveles. e) Revisar la normativa y reforzar y regular con ordenanzas municipales los elementos que lo necesitan. 45 f) Y, para que todas estas medidas puedan ser promovidas al interior del municipio, se sugiere establecer una unidad que vele por los procesos -sobre todo- prospectivos y correctivos de la gestión del riesgo. Pastor Vílchez, Hermelinda y Fernández Palomino Gloria, (2015), en su Tesis “Actitudes y conocimientos sobre la Prevención de Riesgos y Desastres en los estudiantes de la Escuela de Formación Profesional de Enfermería-UNSCH, 2015", que se realizó con el objetivo de determinar las actitudes y conocimientos sobre la prevención de riesgos y desastres en los estudiantes de la escuela de Enfermería UNSCH, 2015. El diseño de investigación pertenece a un estudio transversal, no experimental, descriptivo; el área de estudio se llevó a cabo en los ambientes de la Escuela de Enfermería de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga; la población estuvo conformada por los estudiantes matriculados en la Escuela de Enfermería, cuya muestra ascendió a 179. La técnica utilizada fue el cuestionario autoinformado y la Escala de Likert para evaluar la actitud de los estudiantes. Resultados: El mayor porcentaje de los estudiantes de la Escuela de Enfermería, poseen conocimientos deficientes y muy deficientes, sobre la prevención de riesgos y desastres, alcanzando un 64.8%, asimismo es independiente a la serie y a la edad de los estudiantes (P>0.05). Conclusiones: En el mayor porcentaje de los Estudiantes de Enfermería, prima la indiferencia y los conocimientos deficientes sobre la prevención de riesgos y desastres, asimismo los niveles de conocimiento, no guarda relación o 46 dependencia con la actitud frente a la prevención de daños y desastres en los estudiantes de la Escuela de Enfermería de la UNSCH (P>0.05). Ramos (2014) de la tesis Evaluación de la vulnerabilidad sísmica de las edificaciones comunes en la ciudad de PIMENTEL. En el estudio se determina que el 45.7% de las edificaciones presenta vulnerabilidad alta, el 33.5% vulnerabilidad media, y el 20.8% vulnerabilidad baja. Investigaciones Internacionales López Vázquez Esperanza y Marván María Luisa, (2003) en el trabajo de investigación “Percepción del riesgo, stress y estrategias para enfrentar dos situaciones de riesgo de catástrofe”, de la Universidad de las Américas, Puebla, México, han realizado el estudio publicada en la revista Social Behavior and Personality. Este estudio examinó la influencia de la percepción del riesgo en los niveles de estrés y las estrategias de respuesta en 191 adultos, que experimentaron catástrofes naturales o catástrofes tecnológicas, y que están todavía expuestos al mismo tipo de riesgo; estudiándose en los vecindarios de Tepito y Tlatelolco, que fueron las zonas más afectadas por el Terremoto de 1985, y en San Juan Ixhuatepec, donde se produjo el accidente industrial de explosión de gas en 1984; en ambos casos el riesgo de otro desastre es aún alto para la Ciudad de México. Se encontró que, para el grupo de riesgo industrial, este riesgo ocupa la prioridad más alta entre una lista de riesgos. Comparando ambos grupos de participantes, el nivel de estrés fue significativamente alto en el grupo de riesgo industrial, y entre las estrategias 47 usadas en los grupos de acuerdo a la prioridad del riesgo, se encontraron resultados significativos sólo en estrategias pasivas. Los resultados demuestran que existe relación significativa entre las sensaciones de inseguridad y ambos niveles de estrés y estrategias de respuesta pasiva. Se concluye que la percepción del riesgo es una importante variable que influencia tanto en el nivel de estrés, como en la respuesta para hacer frente a una situación de riesgo de catástrofe. Canosa Chiquinquirá y Mairena Rubén, (2004), en el trabajo de investigación “Percepción y hábitos de vida en zonas susceptibles de riesgos naturales en las Islas Baleares”, entrevistando a residentes de Capdepera y Andraitx, en Mallorca, España. Se concluye que el riesgo percibido por los ciudadanos de Andraitx se centra fundamentalmente en el riesgo de incendios forestales, con un 92% y sólo un 4% a los riesgos meteorológicos; mientras que los residentes de Capdepera identifican tanto el temor a los incendios forestales, con 68%, como los riesgos meteorológicos en un 32%. Respecto a Andraitx, el temor de riesgo de incendios en la zona se traslada como la primera causa de riesgo personal, ya que un 52% de los entrevistados ha sufrido sus consecuencias; Sin embargo, en Capdepera, y a pesar de que el 80% de la población recuerda que el último desastre natural fue un Huracán/Temporal en 2000/01 y causó daños a un 40% de los que lo recordaban, la principal preocupación de riesgo personal es al igual que en Andraitx, pero con menor fuerza, el riesgo de incendios con el 32%. 48 Se destaca que, en ambos casos, el temor personal es mayor a que venga sucedido por un desastre natural, que, por otro tipo de contingencias como un accidente de carretera, laboral o doméstico. La población percibe que la prevención resulta mucho menos costosa que la gestión del desastre, y que las actuales barreras existentes en la prevención del riesgo no son de naturaleza económica ni tecnológica, sino que se trata de un problema político-organizativo. La comparación entre prevención ygestión presenta resultados diferenciales en función de la vivencia del riesgo, de forma que aquellos que han experimentado y sufrido las consecuencias de la contingencia afirman que es más barato gestionar que prevenir, a diferencia de aquellos que no lo han experimentado, que defienden la postura contraria. En referencia a la implicación en la prevención, se constata que, en la voluntad de participación, el 40% de la población afirma no estar disponible para ninguna actividad relacionada con este tipo de actuaciones, un 21% está dispuesto a participar en actividades específicas de formación, y sólo un 2% está dispuesto a participar en actividades de grupo. Otro aspecto a resaltar, en la valoración de los agentes sociales preferidos como figuras transmisoras de información y para realizar actividades sobre prevención, figuran los representantes de protección civil (defensa civil), administradores municipales, expertos, responsables de asociaciones ambientales voluntarias, fuerzas de orden público, el alcalde, la policía municipal, bomberos, profesores, periodistas, el párroco, políticos nacionales y locales, y los amigos; no figurando el personal de salud. Referente al conocimiento de planes de actuación contra incendios forestales de su 49 comunidad, un 2% refirió saber poco, el 12% reportó solo tener conocimiento que existen y el 86% no sabe lo que es. Ramírez Ponce, Juan Antonio, (2014), en la tesis “Elaboración de un Plan de emergencia y desarrollo e implementación del Plan de contingencia, ante el riesgo de un incendio en el palacio del muy ilustre Municipio de Guayaquil”, donde se indica que el propósito de la tesis es lograr que el Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Guayaquil genere una respuesta oportuna y eficiente frente a una emergencia de incendio, mediante la aplicación correcta de protocolos reconocidos de prevención del siniestro y de evacuación de personas, de forma que se proteja al ser humano y los bienes. Por otra parte el propósito del autor durante el desarrollo de la tesis fue: determinar la situación de vulnerabilidad del Palacio Municipal de Guayaquil, empleando instrumentos de medición que permita valorar el grado de riesgo; desarrollar un plan de acción frente a probables incidentes de incendio que permita a las personas seguir una línea de conducta ante el evento adverso; incluir a las autoridades y al personal del Municipio en las reacciones de respuesta frente a una emergencia en incendio e implementar medidas básicas complementarias que reduzcan la vulnerabilidad del Edificio Municipal frente a emergencias de incendio mediante el cumplimiento de las normas jurídicas con el propósito de evitar la pérdida patrimonial, que pueda incluir bienes, documentos públicos y especialmente las vidas de los funcionarios y usuarios en el Palacio Municipal. Por lo expuesto, la seguridad de los edificios de la Ciudad debería contar en el futuro con este referente estratégico. 50 Se han utilizado básicamente métodos de evaluación de riesgos que permitieron encauzar preguntas para la encuesta a funcionarios que permanecen en el edificio, además un análisis exhaustivo de las características arquitectónicas del edificio Municipal, (sector por sector, piso por piso) para identificar sus fortalezas y debilidades. En el proceso se procedió a una encuesta de 11 preguntas respecto a las condiciones de vivencia en el Edificio Municipal. La idea es que con este esquema los conceptos de emergencia, contingencia y evacuación formen parte de las Ordenanzas Municipales. En definitiva, se obtuvo este instrumento de prevención logrando entonces un particular precedente de utilidad para toda la ciudad. Morales Dávila Natalia (2014), en la Tesis “Gestión del Riesgo Prospectivo: Internalización y Conciencia”, señala que descripción teórica del proceso de construcción de la conciencia del riesgo por deslizamiento, mediante las categorías de internalización, socialización, lenguaje y el tiempo que multidireccionalmente se desarrollan en dicho proceso. A partir de la psicología construccional y de las subcategorías descritas, se realizó un análisis cualitativo de los resultados obtenidos de las siguientes investigaciones: La percepción del riesgo y los factores de vulnerabilidad caso de la ciudad de Manizales y de Reasentar un hábitat vulnerable. 51 Teoría vs praxis, las cuales indagan procesos de reasentamiento y la percepción del riesgo en la ciudad de Manizales. Se concluye que la ausencia de intervenciones frente a las problemáticas sociales y políticas que se viven en la ciudad, han debilitado seriamente los procesos de internalización de la conciencia esperados por parte de la gestión del riesgo prospectiva. Velázquez (2012), en su tesis titulada “Diseñar un sistema municipal de gestión del riesgo, en el Municipio de Palín, para reducir la vulnerabilidad ante desastres naturales”. Tesis de la Universidad Rafael Landívar; Escuintla. La investigación es de tipo aplicada y diseño cuasi experimental. Se llegó a las siguientes conclusiones: El proyecto contribuyo a ampliar los conocimientos de los participantes para su incidencia en problemas de riesgo y reducir la vulnerabilidad. Carbajal y Molano (2012). En su investigación denominada Aporte de los sistemas de gestión en prevención de riesgos laborales a la gestión de la salud y seguridad en el trabajo. Plantean que la salud y seguridad en el trabajo es un enfoque de riesgos laborales y que por lo tanto se requiere del aporte de las diferentes especialidades o disciplinas profesionales, se debe realizar la suma de las distintas carreras profesionales para sumar conocimientos y lograr buenos resultados en bien de las empresas y sus trabajadores, siendo este último el recurso de mayor importancia dentro de la cadena productiva de las organizaciones. 52 Ramírez (2014) ,en la tesis Elaboración de un Plan de Emergencia y Desarrollo e Implementación del Plan de contingencia, ante el Riesgo de un incendio en el palacio del muy ilustre Municipio de Guayaquil. En su trabajo tuvo como objetivo elaborar un plan de emergencia y la implementación de un plan de contingencia ante los riesgos. La investigación es de tipo descriptivo explicativo. La muestra de estudio quedó conformada por 1.249 personas. Se utilizó el cuestionario y la ficha de observación como instrumento de recolección de datos. Se llegó a las siguientes conclusiones: Con la Elaboración de un Plan de Emergencia y la Implementación de un Plan de Contingencia ante el Riesgo de un Incendio en el Palacio Municipal de Guayaquil, se logró el objetivo principal que fue de generar una respuesta oportuna y eficiente frente a una emergencia de incendio. Gualavisi, M. (1916), en la nota técnica, Antigüedad en el Empleo y Rotación Laboral en América Latina BID, sostiene que en América Latina, el hecho de ser hombre conlleva a tener más años de antigüedad. Estas diferencias de género al momento de analizar la antigüedad se explican dado que, tradicionalmente, las mujeres tienden a permanecer un tiempo fuera del mercado de trabajo por cuestiones familiares relacionadas con el cuidado de hijos u otros miembros del hogar (p. 24). PNUD (2010), en Género y desastres. Esta agenda promueve la igualdad de género en las iniciativas de reducción del riesgo de desastres y apoya a las mujeres y los hombres que han sido afectados por desastres para que puedan reconstruir un mundo más seguro y una sociedad incluyente e igualitaria. Con el fin de hacer realidad esta estrategia, todas las propuestas financiadas por BCPR 53 están obligadas a destinar al menos el 15 por ciento de su presupuesto total a las intervenciones de empoderamiento de las mujeres. Rastelli (2013), considera que se debe conocer las responsabilidades y funciones de todos los organismos y entidades públicas, entidades privadas y comunidades en prevención y mitigación, para poder unir todos los esfuerzos para hacer frente a una situación de emergencia ante riesgo de desastres. 1.5. Marco conceptual Amenaza “Proceso, fenómeno o actividad humana que puede ocasionar muertes, lesiones u otros efectos en la salud, daños a los bienes, disrupciones sociales y económicas o daños ambientales”. (PREDES, 2019). Capacidad de afrontamiento “Capacidad de las personas, organizaciones y sistemas para gestionar y reducir las condiciones adversas, riesgos o desastres, utilizando sus conocimientos y recursos disponibles. Requiere una labor de concientización y buena gestión permanente, tanto en circunstancias normales como durante los desastres o condiciones adversas”. (PREDES, 2019). Evaluación de la capacidad “Proceso en el que se examina la capacidad de un grupo, organización o sociedad en relación con los objetivos perseguidos, se identifican las capacidades existentes que 54 deben ser mantenidas y fortalecidas. Asimismo, se identifican las carencias de capacidad con el fin de adoptar las medidas necesarias”. (PREDES, 2019). Riesgo Ulloa en el año 2011, precisó el riesgo como la sumatoria de pérdidas que se consuman luego de acontecido un desastre o cualquier fenómeno que origina desastres naturales ocasionando perjuicios y arriesgando vidas humanas en un momento determinado; asimismo, dicho autor precisa que el riesgo es dinámico toda vez que los daños originados por un desastre pueden crecer o decrecer. “Contingencia o proximidad de un daño, es aquella posibilidad que puede originar un desastre o un hecho desfavorable, afectando el futuro progreso y ocasionando daños y pérdidas de diferentes dimensiones”, (Sánchez, Chalmeta, Coctel, Monfort y Campos, 2003). Del mismo modo, precisó que “es la probabilidad de ocurrencia de un desastre que afecte a un espacio determinado, jurisdicción o personas y que presenta una fuerte magnitud, asimismo lo define como una espera para la ocurrencia de un desastre natural”. (Ayala y Olcina, 2002). Damnificado Persona afectada parcial o íntegramente por una emergencia o desastre y que ha sufrido daño o perjuicio graves a su salud o en sus bienes, en forma total o parcial, permanente o temporalmente por lo que recibe refugio y ayuda humanitaria temporales. No tiene capacidad propia para recuperar el estado de sus bienes y patrimonio. Pérdidas graves en la estructura de soporte de sus necesidades básicas, como vivienda, medio de subsistencia etc. en sus bienes y/o servicios individuales o colectivos… 55 daños graves en su integridad física o la pérdida total de sus bienes o servicios básicos, a causa de un desastre. Generalmente, requiere de ayuda inmediata para su recuperación o sostenimiento”. (PREDES, 2019). Desastre Ulloa (2011) precisó el término desastre, refiriendo que los desastres son aquellas variaciones que se generan ante un impacto, bien sea por acciones humanas o por orígenes naturales, situaciones que generan escenarios negativos ante una población, motivo por el cual es imperativo asumir compromisos y acciones de prevención antes de pérdidas lamentables. El desastre es un episodio de estrés social o crisis que incide sobre un determinado espacio, personas, conjunto humano en un momento determinado ocasionando pérdidas físicas y humanas, demandando de ayuda externa para emerger de esta contingencia acontecida (Fernández, 1996). El desastre es la consecuencia de un perjuicio originado, teniendo como secuela una ruptura ecológica, afectando las interacciones humanas con el medio ambiente y que pueden ser de distintas dimensiones, necesitando ayuda externa para la recuperación y enfrentar aquellos daños tanto físicos como de orden psicológico. (Noji, 2000). Escenario Es una visión anticipada de lo que podría suceder si llegará a presentarse o hacerse real una amenaza sobre una comunidad o un sistema vulnerable, es el espacio y tiempo en donde los componentes del riesgo 56 confluyen (amenaza y vulnerabilidad) junto con la previsión de las posibles consecuencias de esta confluencia. (PREDES,2019). Escenario de riesgo Son fragmentos o campos delimitados de las condiciones de riesgo del territorio presentes o futuras, que facilitan tanto la comprensión y priorización de los problemas como la formulación y ejecución de las acciones de intervención requeridas. Un escenario de riesgo se representa por medio de la caracterización y/o análisis de los factores de riesgo, sus causas, la relación entre las causas, los actores causales, el tipo y nivel de daños que se pueden presentar, la identificación de los principales factores que requieren intervención, así como las medidas posibles a aplicar y los actores públicos y privados que deben intervenir en la planeación, ejecución y control de las líneas de acción. (PREDES, 2019). La Gestión del Riesgo de Desastres Es un proceso social cuyo fin último es la prevención, la reducción y el control permanente de los factores de riesgo de desastre en la sociedad, así como la adecuada preparación y respuesta ante situaciones de desastre, considerando las políticas nacionales con especial énfasis en aquellas relativas a materia económica, ambiental, de seguridad, defensa nacional y territorial de manera sostenible. (PREDES, 2019). Procesos Geológicos o geofísicos Originadas de procesos internos de la tierra. Algunos ejemplos son los terremotos, la actividad y las emisiones volcánicas, y los procesos 57 geofísicos, como movimientos de masas, desprendimientos de tierra, desprendimientos de rocas, derrumbes en superficie y corrientes de lodo o detritos. Los factores hidrometeorológicos contribuyen de manera importante a algunos de estos procesos. Los tsunamis son difíciles de clasificar: aunque son provocados por terremotos y otros fenómenos geológicos submarinos, básicamente se convierten en un proceso oceánico que se manifiesta en forma de amenaza costera relacionada con el agua (CAPRADE, 2019). Sistemas Ambientales Pueden incluir amenazas químicas, naturales y biológicas; ser creadas por la degradación ambiental o por la contaminación física o química en el aire, el agua y el suelo. Sin embargo, muchos de los procesos y fenómenos que entran en esta categoría pueden calificarse de factores impulsores de amenazas y riesgos, más que de amenazas en sí mismos, como la degradación del suelo, la deforestación, la pérdida de diversidad biológica, la salinización y el aumento del nivel del mar. (PREDES,2019). Evaluación del Riesgo de Desastres Enfoque cualitativo o cuantitativo para determinar la naturaleza y el alcance del riesgo de desastres mediante el análisis de las posibles amenazas y la evaluación de las condiciones existentes de exposición y vulnerabilidad que conjuntamente podrían causar daños a las personas, los bienes, los servicios, los medios de vida y el medio ambiente del que dependen. (PREDES,2019) 58 Gestión prospectiva del riesgo de desastres Proceso en el que se prevén posibles riesgos como consecuencia de nuevos factores. La gestión prospectiva tiene como objetivo evitar nuevos riesgos, garantizar adecuados niveles de sostenibilidad de las inversiones, y con esto, evitar tener que aplicar medidas costosas de gestión correctiva en el futuro. (PREDES,2019). Gestión correctiva del riesgo de desastres Actividades que abordan y tratan de eliminar o reducir los riesgos de desastres que ya están presentes y que han de ser gestionados y reducidos de inmediato. Entre los que se encuentra el reforzamiento de infraestructuras vitales, reubicación de poblaciones o activos expuestos. (PREDES, 2019). Gestión compensatoria del riesgo residual de desastres Actividades que refuerzan la resiliencia social y económica de las personas y las sociedades ante el riesgo residual que no es posible reducir de manera efectiva. Incluyen actividades de preparación, respuesta y recuperación, pero también una combinación de diferentes instrumentos de financiación, como los fondos nacionales para imprevistos, los créditos contingentes, los seguros y reaseguros, y las redes de protección social. (PREDES, 2019). Resiliencia Capacidad que tiene un sistema, una comunidad o una sociedad expuestos a una amenaza para resistir, absorber, adaptarse, transformarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y 59 eficiente, en particular mediante la preservación y la restauración de sus estructuras y funciones básicas por conducto de la gestión de riesgos (PREDES,2019). 60 CAPITULO II: EL PROBLEMA, OBJETIVOS, HIPOTESIS Y VARIABLES 2.1. Planteamiento del problema 2.1.1. Descripción de la realidad problemática El concepto de riesgo es complejo, la investigación en este campo por diversas disciplinas como la sociología, psicología y antropología han incrementado su complejidad y la manera cómo la gente lo percibe. A pesar de que el concepto de riesgo es concreto y cuantificable, es un parámetro relativo ya que depende de la percepción que sobre él tengan las comunidades. El riesgo de desastres no sólo depende de la posibilidad que se presenten eventos o fenómenos naturales intensos, sino también de las condiciones de vulnerabilidad que favorecen o facilitan dichos fenómenos. La vulnerabilidad está íntimamente ligada a los procesos sociales que se desarrollan en las áreas propensas y usualmente tiene que ver con la fragilidad, la susceptibilidad o la falta de resiliencia de la población ante amenazas de diferente índole. Para corregir las causas del riesgo mediante acciones de intervención de la vulnerabilidad y mediante el fortalecimiento de la capacidad de gestión del riesgo es necesario identificar y reconocer el riesgo existente y las posibilidades de generación de nuevos riesgos desde la perspectiva de los desastres. Es decir, es necesario hacer manifiesto el riesgo, socializarlo e identificar los factores que lo determinan. 61 Enfrentar los desastres en el Perú ha sido una constante por las características tectónicas, oceánicas, atmosféricas y orográficas; sin embargo, desde 1970 se ha ido construyendo una capacidad de previsión y respuesta ante diversas emergencias producidas por la naturaleza y la acción del hombre. Estos progresos han llevado a la germinación de una cultura de la prevención, la misma que debe ser consolidada tanto en el sector público y privado como en la ciudadanía. La manera en que interpretamos la realidad, realizamos las tareas encomendadas y con ellos movilizamos socialmente a la estructura organizacional llamada empresa o institución esta premunida de valores y a todo este conglomerado se le denomina Cultura Organizacional. Esto permite que se desarrolle en el Campo Educativo ya que es a través de un Programa en Capacitación en desastres que se pretenden introducir Cambios en la Cultura para reorientar a la organización hacia la Excelencia con la sociedad de la que toma recursos y a la que sirve. Durante las últimas décadas, el impacto de los desastres, sean generados por la dinámica y fuerzas internas del planeta o por la acción transformadora del ser humano, se ha reflejado a nivel mundial en alarmantes cifras de víctimas, destrucción y pérdidas económicas que han incidido directamente en un retraso en el desarrollo social, económico y cultural previamente planificado por muchos países y por ende en la calidad de vida de sus pobladores. 62 Factores como la pobreza, el aumento en la densidad de población, las migraciones, la degradación ambiental, el calentamiento global, el estilo y las condiciones de vida de los países menos desarrollados contribuyen en gran medida al aumento de la vulnerabilidad ante los desastres de distintos territorios y por ende de los ecosistemas y grupos sociales que se asientan en ellos. La Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres de las Naciones Unidas - EIRD, considera que todos los años más de 200 millones de personas resultan afectadas por las sequías, inundaciones, ciclones tropicales, terremotos, incendios forestales y otros peligros. Con este alarmante panorama, es importante resaltar que el acceso a la información y el conocimiento es una poderosa y muy efectiva herramienta para gestionar y reducir los riesgos y los desastres y por ende salvar vidas, reducir el sufrimiento humano y las pérdidas materiales. 2.1.2. Antecedentes teóricos 2.1.2.1 Gestión del riesgo por desastres Para Chuquisengo y Gamarra (2001; citado en Díaz, 2005), definieron la gestión de riesgo como un proceso que es previamente planificado, donde intervienen los integrantes de una comunidad, de una región o un país con la finalidad de disminuir los riesgos ante situaciones adversas; asimismo implica la integración de cada uno de los integrantes mediante la presentación de programas y proyectos para que sea sostenible y realmente se lleven a ejecutar en el tiempo establecido. Asimismo, el Ministerio de Transporte y Comunicaciones (2016) definió la gestión de riesgo de desastres como: 63 Proceso metódico que incorpora la prevención, definición, mitigación y transmisión del riesgo, contemplando además la preparación para desastres, reacción en emergencias y la rehabilitación y reconstrucción, con el propósito de disminuir impactos frente a desastres. (Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres - UNISDR, 2004). También en la Ley N° 29664, que crea el Sistema Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres - SINAGERD indicó el concepto correspondiente a la gestión de riesgo de desastres: La Gestión de Riesgo de Desastres es un proceso social cuya principal finalidad corresponde a la prevención, la reducción y vigilancia constante de los factores de riesgo de desastre en la colectividad, manteniendo una adecuada preparación y respuesta frente a episodios de desastre, teniendo en cuenta las políticas nacionales que enfatizan aquellas correspondientes a materia económica, de seguridad, defensa nacional, territorial y ambiental de manera sostenible. La Gestión del Riesgo de Desastres se sostiene en la investigación científica así como en el registro de informaciones, orientando estrategias, políticas y acciones en los diferentes estamentos de gobierno y de la sociedad a fin de preservar la vida de la colectividad y los bienes públicos y privados. (Artículo 3°). Teniendo en cuenta las definiciones de riesgo y desastre, Ulloa (2011) se refirió a la gestión de riesgo de desastre como el proceso que la sociedad lo considera no tan importante por lo que recomienda que se debe cambiar dicha mentalidad para reducir 64 los riesgos de desastre mediante la preparación a los integrantes de una comunidad, asimismo indica que el Estado debe considerarlo como política nacional. “La gestión de riesgo es considerada un proceso donde se detallan todas las etapas que se debe seguir a fin de conocer, analizar y delimitar y disminuir los riesgos y sobretodo ejecutar medidas correctivas”. (Keipi, Mora y Bastidas, 2005) También Narváez, Lavell y Pérez (2009) definieron la gestión de riesgo como “el proceso social donde la última etapa es la previsión, la mitigación y el control, proceso que más bien en forma permanente se debe realizar prevenciones para reducir los desastre ante un sismo”. Por otro lado, “la gestión de riesgo es definida como la capacidad de la sociedad y los actores que la conforman para identificar, analizar y analizar las probabilidades que se puedan dar ante un desastre, asimismo abarca las acciones que se debe realizar para reducir los efectos de los desastres”. (Chuquisengo, 2005) La gestión de riesgo de sismos, es el proceso mediante el cual el Estado y los ciudadanos ponen en práctica las acciones de previsión para aminorar los daños que pudieran darse. Existen dos formas para gestionar el riesgo: Gestión prospectiva. Es el proceso a través del cual se adoptan con anticipación medidas o acciones en la planificación del desarrollo, que promueven la no generación de nuevas vulnerabilidades o peligros. En este proceso, hay que aplicar una gestión del territorio de acuerdo a la aptitud de la tierra, por ejemplo, la conservación de la diversidad biológica a través de áreas naturales protegidas. La gestión prospectiva se desarrolla en función del 65 riesgo que “aún no existe” y se concreta a través de regulaciones, inversiones públicas o privadas, planes de desarrollo o planes de ordenamiento territorial. Hacer prospección implica analizar el riesgo a futuro y definir el nivel de riesgo aceptable (GTZ, 2019). Gestión correctiva. Es el proceso a través del cual se adoptan, con anticipación, medidas o acciones en la planificación del desarrollo, que promueven la reducción de la vulnerabilidad existente. Los indicios o avisos de que un riesgo está latente son las afectaciones resultantes de pequeños eventos físicos como inundaciones y deslizamientos que ocurren a diario. Estas son las señales de que la sociedad no se está relacionando adecuadamente con el ambiente y que esa mala relación podría desencadenar un desastre de envergadura a futuro. La lectura de estas señales y la acción oportuna podrían revertir los procesos que construyen estos riesgos. Dado que el riesgo se construye de manera social en diferentes ámbitos (global, nacional, regional, local, familiar), debe corregirse en esos mismos ámbitos. Sin embargo, esto no quiere decir que debamos seguir construyendo nuevos riesgos indefinidamente (GTZ, 2019). 2.1.2.2 Análisis de vulnerabilidad De acuerdo a la Ley del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres - SINAGERD, la vulnerabilidad es definida como la susceptibilidad de la población, la estructura física o las actividades socioeconómicas, de sufrir daños por acción de un 66 peligro o amenaza. Además define el análisis de vulnerabilidad como el proceso mediante el cual se evalúa las condiciones existentes de los factores de la vulnerabilidad: exposición, fragilidad y resiliencia, de la población y sus medios de vida. 2.1.2.2.1 Vulnerabilidad por exposición La ocupación física del territorio de Lima Metropolitana es intensiva en las zonas centrales y periféricas, es decir, de alta densidad por tugurización debido a fraccionamiento (zonas centrales de alta vulnerabilidad como Cercado de Lima, Rímac, Breña, san Martín de Porres, Lurín), tugurización horizontal por origen (asentamientos humanos con lotes de terreno de 90m2 a menos, vulnerando el RNE), o por densificación formal (cambio de uso unifamiliar/bifamiliar a multifamiliar o edificios de oficinas – Jesús María, Pueblo Libre, Magdalena, San Miguel, Surquillo, San Isidro, Miraflores).  Se mantiene la tendencia de ocupación informal de zonas denominadas en los planes como no urbanizables (primero ocupación informal y luego habilitación), que impiden una adecuada vialidad y accesibilidad a servicios básicos, que son zonas de alto peligro de origen natural (zonas por la pendiente excesiva en la mayoría de los casos, cauces de huaycos o ríos rellenados con desmonte y/ basura, zonas de acantilados, parte inferior de líneas de alta tensión, etc.).  La consolidación de asentamientos en zonas de alto riesgo que se ha favorecido de políticas clientelistas que entregaron licencias y dotaron de servicios a asentamientos ubicados en zonas de peligro.  Aumento de las zonas de concentración de actividades económicas y por consiguiente concentración de la población en horas diurnas y nocturnas. 67 2.1.2.2.2 Vulnerabilidad por fragilidad  Tendencia negativa a la consolidación de viviendas precarias sin asesoría técnica (construcciones de dos pisos a mas con cimientos, plataformas y muros de contención inadecuados), aumentando la vulnerabilidad de la población que vive en ellas y de los vecinos, al ocupar en la mayoría de los casos zonas en pendiente. La multiplicación de los miembros de la familia con el tiempo aumenta esta vulnerabilidad.  Aumento de acciones de renovación urbana en Lima Metropolitana (a nivel de espacio públicos que puede servir de zonas de albergues, a nivel de obras de protección como escaleras, muros de contención), a nivel de accesibilidad (consolidación y asfaltado de vías vehiculares en zonas alejadas, acceso al transporte público).  Servicios básicos en proceso de mejoramiento y modernización de la infraestructura de soporte.  La precariedad existente en las escuelas, hospitales y diversos locales de uso público, especialmente por su antigüedad y falta de proyectos de renovación y mejoramiento de la infraestructura en base al aumento de la demanda.  El deterioro y deficiencias en las construcciones y equipamientos esenciales para atender las emergencias como son los centros hospitalarios, las estaciones de bomberos.  Miles de viviendas y gran parte de la ciudad de Lima no están acondicionadas para resistir lluvias intensas; la mayoría tienen techos planos, carecen de sistemas de drenaje y un número significativo son de construcciones precarias.  El deterioro o insuficiente mantenimiento de las vías de comunicación, incluidos algunos puentes y pasos a desnivel. 68  La insuficiente seguridad existente en los mercados mayoristas y minoristas, y de estrategias para asegurar el aprovisionamiento y distribución de alimentos en caso de desastre. 2.1.2.2.3 Vulnerabilidad del sistema vial y de transporte  En las vías regionales metropolitanas los puntos vulnerables son los intercambios viales a desnivel, así como su cercanía con zonas en pendiente. Así en la Panamericana Sur se tiene los puentes Atocongo y Benavides, el puente final de la Av. Huaylas (el puente Atocongo ha cerrado varias veces por hundimientos), también el trébol de Javier Prado (posible inundación del río Surco), en la Panamericana Norte se tiene la zona entre el Puente Trujillo y Abancay, y en el cruce de la Panamericana Norte con el río Chillón. En la Carretera Ramiro Pialé la zona pasando el peaje de inicio, donde siempre se suceden una serie de derrumbes y cierre del tránsito, así como el cruce con el río Huaycoloro. En la Carretera central, la zona de menor sección es la que atraviesa Chosica, y el cruce con el rio Rímac a la altura de Huachipa.  En las vías expresas y semi-expresas, como la vía expresa del Paseo de la República (mejorada por las obras del Metropolitano), Circuito de Playas de la Costa Verde (altamente vulnerable por tramos, algunos de ellos carecen de adecuadas defensas ante las caídas de rocas), la Av. Universitaria (cruce con el río Rímac).  Vías colectoras, interdistritales o distritales, principales las vías de acceso y salida de las principales concentraciones de población, principalmente en el norte las avenidas que ocupan el cauce de las quebradas donde está asentada la población, en San Juan de Lurigancho las avenidas Canto Grande, Bayovar, en el sur las avenidas Miguel Iglesias (entre San Juan de Miraflores y VES), Salvador Allende (denominada Pista 69 Nueva, entre San Juan de Miraflores y Villa María del Triunfo), al este la Av. La Molina y su penetración a Manchay, etc. 2.1.2.2.4 Vulnerabilidad por resiliencia  Situación de pobreza extrema en numerosos asentamientos y tugurios de lima Metropolitana.  El poco control urbano, especialmente en todos los distritos periféricos y altamente vulnerables. También en distritos centrales existe tendencia a la violación de normas y leyes, como zonificación, Reglamento nacional de edificaciones, entre otros. De esto también se desprende la tendencia a la disminución de espacios públicos con respecto al número de habitantes (en la periferia no cumplen con dejarlos y en otras zonas son cambiados de uso a comercio u otros), que pueden servir de zona de albergues.  La insuficiente información y conocimiento de los ciudadanos acerca de los riesgos y las medidas para reducirlos o para afrontar situaciones de emergencia.  La carencia de terrenos accesibles y seguros para las poblaciones de menores ingresos.  Carencia de una cultura de transferencia del riesgo.  La carencia de un liderazgo y protagonismo metropolitano en la PRRD a pesar de que la ley otorga tal responsabilidad. Carencia de coordinación entre los diversos actores de Lima Metropolitana, especialmente de los servicios públicos estratégicos sobre todo agua y saneamiento, para generar la seguridad sobre la dotación de dichos servicios.  Dificultades de coordinación entre el nivel metropolitano y distrital, así como entre Lima y Callao. 70  Insuficiente participación en la PRRD de todas las instancias de la administración municipal.  Duplicidad de funciones entre instituciones de gobierno de diferente nivel territorial: vivienda, salud, educación. 2.1.2.3 Teorías sobre peligro, riesgo y desastres Peligro. También llamada amenaza, es la probabilidad de ocurrencia de un evento de origen natural, socionatural o antropogénico que por su magnitud y características puede causar daño. Peligro natural. Asociado a fenómenos meteorológicos, geotectónicos, biológicos, de carácter extremo o fuera de lo normal. Cada uno de estos peligros, en su manifestación extrema o cuando se presentan de manera recurrente, puede ocasionar desastres si se combina con factores de vulnerabilidad. Peligro tecnológico o antropogénico. Está relacionado a procesos de modernización, industrialización, desregulación industrial o a la importancia, manejo, manipulación de desechos o productos tóxicos. Todo cambio tecnológico, así como la introducción de tecnología nueva o temporal, puede tener un papel en el aumento o disminución de otros peligros. Es preciso tener muy claro que el peligro o amenaza es la probabilidad de ocurrencia de un evento y no el evento en sí mismo. Riesgo. Es la probabilidad de que la unidad social o sus medios de vida sufran daños y pérdidas a consecuencia del impacto de un peligro. El riesgo es función de una amenaza o peligro y de condiciones de vulnerabilidad de una unidad social. Estos dos factores del riesgo son dependientes entre sí, no existe peligro sin vulnerabilidad y 71 viceversa. Los factores de riesgo son producto de procesos sociales, de los modelos de desarrollo que se aplican en un territorio y sociedad determinados. El riesgo se caracteriza principalmente por ser dinámico y cambiante, de acuerdo con las variaciones que sufren sus dos componentes (peligro y vulnerabilidad) en el tiempo, en el territorio, en el ambiente y en la sociedad. El riesgo puede ser reducido en la medida que la sociedad procure cambios en alguno de sus componentes (peligro y vulnerabilidad), no activando nuevos peligros, no generando nuevas condiciones de vulnerabilidad o reduciendo las vulnerabilidades existentes. Otra característica del riesgo es su naturaleza dinámica, la que es analizable y medible solo hasta cierto punto. Los dos factores del riesgo: peligro y vulnerabilidad, no existen independientemente, pero se describen por separado para una mejor compresión del riesgo. Desastre. Es el conjunto de daños y pérdidas (humanas, de fuentes de sustento, de hábitats físicos, de infraestructura, de actividades económicas, del medio ambienta) que ocurren a consecuencia del impacto de un peligro-amenaza sobre una unidad social con determinadas condiciones de vulnerabilidad. Un desastre ocurre cuando el peligro, debido a su magnitud, afecta o destruye las bases de la vida de una unidad social (familia, comunidad, sociedad), estructura física o actividad económica que la sustenta y supera sus posibilidades para recuperarse de las pérdidas y los daños sufridos a corto o mediano plazo. Los desastres pueden ocurrir por causas asociadas a peligros naturales que suelen agravarse por otras de origen antropogénico, es decir, creadas por el ser humano en su intervención sobre la naturaleza para generar desarrollo (sobrepastoreo, deforestación, alteración de los lechos fluviales, agricultura no 72 tecnificada en laderas, expansión urbana e infraestructura desordenadas, inadecuada utilización del espacio y otras). Es importante tener en cuenta que no todos los desastres son de la misma magnitud. Puede haber desastres pequeños y medianos que afecten a familias, comunidades o poblados, que ocurren cuando se activa algún riesgo localizado. Este tipo de desastres ocurre de manera cotidiana y, al sumarse, sus impactos pueden ser equivalentes o mayores a los de los grandes desastres o catástrofes . 2.1.2.4 Pasos para la construcción participativa del Plan de Gestión del Riesgo de Desastres PASO 1: TOMAR LA DECISIÓN La autoridad elegida pone en marcha el proceso y se dispone a liderar los pasos a seguir para la elaboración del Plan de Gestión del Riesgo de Desastres. Se elige un coordinador y se forma el equipo de elaboración del plan. Todo el proceso recae en la Comisión de Gestión del Riesgo de Desastres. Formada la comisión de elaboración del PGRD se procede a identificar las tareas que hay que cumplir, elaborar un plan de acción y a delegar responsabilidades. Se designan equipos de trabajo (prevención, reducción y contingencia) sin olvida